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COSMÉTICA NATURAL PREMIUM 0% química, 0% tóxicos, 100% natural

#leelaetiqueta y aprende a decifrarla

Sabemos que lees perfectamente, pero ¿eres capaz de descifrar ese pequeño texto escrito al dorso de la caja que contiene el producto cosmético que has comprado?

Sí, estamos de acuerdo contigo, es aburrido y las diminutas letras hacen que leerlo sea una pequeña tortura. Sin embargo, nos parece muy importante conocer que nos estamos aplicando sobre nuestra piel.

Piensa que esto mismo ya lo haces con la comida, seleccionando los mejores alimentos para tu salud en tiendas especializadas. Ahora se trata de trasladar este cuidado al elegir lo que echas al delicado órgano que arropa a nuestro cuerpo.

Para ello nos gustaría darte una serie de consejos que seguro que te harán más sencilla la tediosa labor de leer el prospecto del producto cosmético.

Según la reglamentación internacional para el etiquetado de productos cosméticos, los ingredientes de la fórmula que lo componen deben aparecer en orden decreciente, es decir, la materia prima que aparece en primer lugar en la lista es la que está presente en mayor cantidad en el producto.

La sorpresa viene cuando se compara el slogan de venta del jabón de turno con el listado de ingredientes –en letras diminutas– y nos percatamos de que nuestro jabón “de lavanda” apenas contiene ese ingrediente que mencionan con tanta alegría y en grande en el packaging.

Tampoco te dejes engatusar por palabras como “natural”, “orgánico” y “eco”, los fabricantes de cosméticos saben mucho de marketing y son conscientes de que lo sano está de moda y vende muy bien. Sí, nosotros también pensamos que, además de una mala praxis es una irresponsabilidad, pero así lo hacen.

Imaginamos que ahora te estarás preguntando cómo saber que ingredientes son realmente naturales, ¿verdad? Pues tranquilo, no hace falta tener estudios en química ni que “te matricules en un curso de latín”.

La coherencia y la lógica son algunas de las armas con las que contamos como consumidores para protegernos de algunos productos que tratan de vendernos como saludables y no lo son en absoluto.

¿Todavía no te ves con fuerzas de enfrentarte solo a las dichosas letras diminutas? Jugando todo es más sencillo:

Venga, no tengas miedo, BUTYLPHENYL METHYLPROPIONAL. Dirías que es algo natural o químico? Y qué dirías sobre la palabra LAVANDULA ANGUSTIFOLIA?

¿Ves? basta con guiarte por el sentido común y la intuición y ya verás que te sirve de ayuda.

Si todo esto no termina de convencerte, compartimos contigo nuestra regla de oro:
si hay en la etiqueta algo que no puedes pronunciar, no lo compres!

Ahora sí estás preparado para el reto de #LEELAETIQUETA y empieza a ser consciente de que lo que escoges para dar de comer a tu piel es igual de importante que mantener el cuidado con lo que das de comer a tu cuerpo.

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