Un poco de historia del jabón

Un poco de historia del jabón
24 de febrero de 2021 Lidia Torres

Muchas de las grandes maravillas de nuestra existencia tienen orígenes desconocidos y en lo que respecta al jabón, no iba a ser menos.

Aunque no sabemos el momento exacto en el que llegó a la vida de las personas, sí existen referencias de la fabricación de un modelo de jabón en Mesopotamia desde el III milenio a.c y también se han hallado los restos de su fabricación en Pompeya en el II milenio a.c

 El griego Plinio el Viejo fue quien se ocupó de constatar que el jabón puro era una invención gala – según él- y de  su uso como  tinte capilar en el siglo I

pastilla de jabón con cactus

Continuando con la sabiduría griega, el médico Galeno recalcó en el siglo II la importancia del jabón como tratamiento medicinal, al impedir la aparición de ciertas infecciones y enfermedades cutáneas. Sin embargo, no podemos olvidarnos de los Romanos, pues su Imperio fue uno de los mayores propulsores de la extensión del uso del jabón, puede que por ello algunas leyendas les den el título de creadores.

  La parte más mística en lo que respecta a la historia del jabón nos cuenta que en el monte Sapo, junto al río Tíber, se celebraban una gran cantidad de rituales ceremoniales en los que se quemaban maderas y se sacrificaban animales. Los esclavos de la zona se percataron de que con la lluvia bajaba una mezcla de sustancias (grasa animal y cenizas) con propiedades para mantener sus manos y ropas limpias.

A lo largo de la Edad Antigua el Jabón prosperó principalmente en áreas mediterráneas como España e Italia, ya que eran zonas favorecidas por una alta presencia de olivos y su aceite.

RETROCESO Y AVANCE

 

Con la Edad Media llegaron periodos claros y oscuros para el jabón y es que, si en el siglo VII los maestros jaboneros guardaban sus recetas como si fueran oro puro (razón por la cual solo las clases más pudientes tenían acceso a este producto), después llegó el tiempo en el que la Iglesia limitó y prohibió su uso, dando como resultado una mayor propagación de las  enfermedades y la peste.

En España, sin embargo,la presencia musulmana favoreció el auge del jabón, pues fue también el mundo musulman el que continuó investigando y en lugar de utilizar cenizas introdujeron la cal en el proceso. Así, la primera gran jabonería conocida se creó en Sevilla, dando lugar al jabón que cuatro siglos después comenzaría a ser conocido como el Jabón de Castilla y que, hoy en día, es conocido en todo el mundo.

La falta de higiene hizo que los perfumes cobraran importancia en el “aseo”, ya que tapaban los malos olores. Por fortuna, gracias a los avances químicos como la obtención de la sosa a base de sal común o, las posteriores demostraciones de Luis Pasteur sobre la importancia del auténtico aseo personal, para reducir la expansión de ciertas enfermedades, la conciencia de la gente evolucionó.

Los avances trajeron puntos positivos  y el jabón pasó de ser un objeto de lujo a un producto de uso “cotidiano” en constante desarrollo.

No obstante, su industrialización trajo consigo que, a mediados del siglo XX , se sustituyeran los componentes naturales por detergentes sintéticos y los consecuentes problemas que éstos  generan en el medio ambiente. Por eso es importante también  producir y consumir un jabón que recupere la esencia inicial con componentes naturales que no produzcan desechos contaminantes.

LA QUÍMICA DEL JABÓN

 

Como último punto, queremos explicarte el proceso químico del jabón. Puede que a tu mente vuelva el monte Sapo, pero el término SA-PO-NI- FI-CA-CIÓN no tiene nada que ver con las leyendas.

Saponificación es el nombre que recibe el proceso químico por el cual se fabrica una pastilla de jabón natural, es decir, mediante el cual un cuerpo graso unido a un álcali y agua da como resultado el jabón y la glicerina.

 

Existen dos procesos de saponificación y debes saber que el único que mantiene las propiedades intactas de los aceites vegetales (materia grasa), esenciales y la glicerina, es el denominado “Cold Process”; un método que mantiene controlada la temperatura durante todo el proceso de fabricación. Posteriormente y para eliminar la parte alcalina del jabón, éste debe mantener un periodo de curación que dure por lo menos 4 semanas, equilibrando el Ph del jabón de forma natural.

¡Después de esta breve sumersión en el mundo del jabón , solo queda que  disfrutes nuestras  variantes Per Purr!

 

 

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